Cómo conservar y servir una ración de jamón ibérico cortada a mano

Una temperatura entorno a los 24º es lo ideal para degustar un plato de un buen jamón de bellota 100% ibérico.

El jamón de bellota desprende todo su aroma a la hora de un corte a mano y conserva ese sabor intenso tan característico de nuestro patrimonio.

jamon 5 jotas

Es muy importante cortar perfectamente un jamón en lonchas finas y no muy largas de forma que desprenda todo su aroma en boca.

Cortar el jamón es todo un arte que requiere práctica y dedicación. Las herramientas imprescindibles son la tabla jamonera y los cuchillos. El cuchillo jamonero debe ser largo y flexible y estar muy afilado. Se necesita igualmente un cuchillo corto y recio para descortezar y para la limpieza durante el corte del jamón.

Para atemperar el jamón rápidamente, manteniendo intacto el equilibrio entre sabor, aroma y textura, debe colocar el envase antes de abrirlo en un recipiente con agua caliente durante aproximadamente 30 segundos. Esto facilita que los cortes conserven su color y transparencia característicos, a la vez que acentúa la untuosidad de su textura. Además, hace más fácil separar las lonchas, lo que permite servirlas intactas.

Se aconseja servir en un plato que no esté frío, si no más bien caliente. Se distribuyen las lonchas por el plato, adornándolo. Suele comerse cogiendo las lonchas con los dedos. Se acompaña de picos de pan y puede compartir la mesa con un buen vino, una tapa de queso o una ración de caña de lomo; y a la hora del aperitivo con un buen vermout (vermouth de Lustau, considerado el mejor de España)

El jamón loncheado y envasado puede conservarse congelado durante años, o bien durante meses en la nevera. Al estar envasado al vacío preserva todas las propiedades alimenticias y de sabor como si estuviera recién cortado.